27 abr 2010

El niño embrujado de La Seca

El niño lloraba.Los vecinos de La Seca,en Valladolid,aún lo recuerdan con intensidad,y eso que han pasado más de 35 años desde aquel mes de diciembre de 1971. Aquel sonido desgarrador se colaba en las casas aledañas,cerradas a cal y canto para conbatir el frío invierno castellano. Era un lamento profundo,
insistente,que sólo se apagaba cuando el pequeño,exhausto,se quedaba dormido. Pronto se vería que era un grito de auxilio,pero entonces nadie supo interpretarlo correctamente. Son incontables las razones que pueden hacer llorar a un niño tan pequeño, y ni la mente más retorcida podría haber imaginado lo que estaba sucediendo.Sus padres preocupados por lo que le podría suceder al bebé,le llevaron a un médico de Valladolid,y este les mando al hospital más cercano,allí dieron con el problema pues le habían extraído 27 esquirlas de metal incrustadas en su cuerpecito.
Entonces se corrió la voz en el pueblo de Valladolid,
los vecinos alarmados por el suceso,
Verónica parecía una madre de lo más normal y buena con sus 4 hijos,,
el 4º fue demasiada carga para ella.
Fue un acto de locura lo que creen que la llevo a clavarle 27 agujar a su bebé.
Las agujas fueron incrustadas con demasiada percated,de forma que las agujas no consiguieron matar al bebé ni dejarle el más minimo daño cerebral o la más mínima esquela ni transtorno mental.
Parecía como si Verónica supiera exadtamente donde incrustar la aguja.
Pero la mujer no tenía conocimientos médicos o anatómicos para saber donde incrustar la aguja de forma que el bebé saliera ileso.
Detubieron a la madre,y la interrogaron,pero ella no decía una sola palabra de el por que había hecho lo que había hecho a su bebé.
Aun no se sabe si fue un rito o un intento de matar al bebé,un simple acto de locura que tuvo del pos parto.
La internaron en un manicomío hasta curar su locura,
unos años después cuando se curó,la dejaron libre,y ahora hace su vida normal en un pueblecito,pero los vecinos de Valladolid no la quieren ver por allí.

Si una de las agujas hubiera pinchado uno de los vasos sanguíneos del cerebro del bebé este habría muerto al instante.
También encontraron agujas en el abdómen,y las agujas sólo consiguieron empujar el intestino,sin llegara clavarse en el,ya que si se hubieran clavado también habría muerto al instante.




(Es una historia real) Por tanto no inventada por mí.

1 comentario:

  1. que buena historia
    me suena muchisimo
    asique no dudo en absoluto que sea una historia real.Un saludo

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